OBJETIVOS

Amigos de la Cruz es una asociación cĆ­vica de seglares nacida bajo la divisa Stat crux dum volvitur orbis: la Cruz permanece mientras el mundo gira. 


En esa permanencia reconocemos una llamada a custodiar la herencia católica allí donde ha dado forma a la vida de la Iglesia y a la cultura que nació de ella, desde el corazón de la liturgia hasta la educación moral bajo el signo de Cristo.

Nuestra misión se sitĆŗa en el Ć”mbito propio de una asociación seglar, con presencia pĆŗblica y trabajo cultural. 

La Tradición lleva inscrita una vocación de entrega: lo recibido de la Iglesia a travĆ©s de los siglos reclama una fidelidad capaz de comprenderlo y una vida comĆŗn donde pueda seguir respirando. 

La Santa Misa tradicional ocupa en este horizonte un lugar principal, porque en ella el traditum cristiano se vuelve visible en una forma recibida, donde el silencio orante, la obediencia ritual y la belleza ofrecida a Dios educan el alma antes de cualquier discurso.

Desde esa raĆ­z, la fidelidad, la formación y la comunidad adquieren una misma dirección. 

La Cruz educa al hombre entero, purifica sus falsas seguridades y abre una libertad mĆ”s alta que la ofrecida por el espĆ­ritu de la Ć©poca. 

Amigos de la Cruz quiere contribuir a esa presencia cristiana desde una naturaleza cívica, independiente de todo partido político y sin Ônimo de lucro, al servicio de una vida seglar mÔs fiel a Cristo y mÔs consciente de la tradición que ha recibido.


ĀæQUƉ HACEMOS?

En coherencia con nuestra identidad y misión y para alcanzar los objetivos expresados, llevamos a cabo las siguientes acciones:

  1. Preparamos conferencias y jornadas de formación, abiertas a todos los fieles. 
  2. Enseñamos a conocer y vivir la Santa Misa tradicional, su sentido, su liturgia, su música.
  3. A travĆ©s de Amigos de la Cruz, nuestro espacio en Substack, difundimos los textos de nuestros colaboradores. 
  4. Organizamos peregrinaciones al Santuario de la Virgen de Lord, al Camino Ignaciano y a la Ruta del Císter y salimos en procesión en las fechas mÔs señaladas del calendario litúrgico.
  5. Impulsamos también el Refugio de la Cruz, una casa de acogida para hombres ya en marcha, con toda la información en su propia pestaña.

Montfort

San Luis María Grignion de Montfort ocupa un lugar singular en la espiritualidad católica francesa de comienzos del siglo XVIII. Sacerdote bretón, formado en la gran escuela espiritual de su tiempo y entregado a la predicación popular, recorrió pueblos y caminos con una palabra encendida, dirigida a despertar en las almas una fe entera, capaz de tomar cuerpo en la vida cotidiana. Su nombre suele asociarse a la devoción mariana, especialmente por el Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen; en el centro de su enseñanza late también una comprensión exigente de la Cruz como camino de unión con Cristo.

Carta a los Amigos de la Cruz

La Carta a los Amigos de la Cruz pertenece a esa zona ardiente de su obra. Montfort se dirige a cristianos que viven en medio del mundo y los llama a reconocerse bajo el signo del Crucificado, con una fidelidad capaz de atravesar la comodidad, el desaliento y las promesas fÔciles de la época. La Cruz aparece en estas pÔginas como escuela de fortaleza, purificación del amor propio y forma concreta de seguimiento de Nuestro Señor, asumida con humildad y perseverancia.

Amigos de la Cruz recibe de esta carta una parte esencial de su inspiración. En sus pÔginas resuena una llamada a vivir la fe católica con conciencia despierta, disciplina interior y amor a la Tradición, allí donde la vida ordinaria exige algo mÔs que adhesión sentimental o costumbre heredada. Ofrecemos aquí el texto en PDF para que pueda ser leído, meditado y compartido como una de las fuentes espirituales que han dado nombre y orientación a nuestra asociación.

DescƔrgate ahora la Carta a los Amigos de la Cruz



INICIATIVAS AFINES